
Yo valoro mi trayectoria positivamente. Mientras hacía lo que hacía, gozaba porque creía en ello. Si haces lo que crees te lo pasas bien. Y si, además, ves que consigues resultados en la línea de lo que tú te has marcado, y hacia dónde debe ir el país y el progreso, pienso que esto ayuda a seguir adelante y a sacrificar otras cosas que una persona que no se dedique a esto le puede ser más difícil.
- ¿Qué cosas tuvo que sacrificar?
Hombre, hay un tema que me afectó tanto a mí como a todos los que han tenido una vida similar a la mía, en cuanto a intensidad en política, y es no ver crecer a los hijos. Esto es muy importante y, además, me sabe muy mal y no hay nada que hacer. Y suerte tuve que, en mi caso, mi mujer se hizo cargo. Tengo unos hijos estupendos pero en cualquier caso no los vi crecer.
- ¿Lo cambiaría, si pudiera volver atrás?
Con algo lo compensaría. 'No es por matar tot el que és gras'.
- Debe tener un montón de anécdotas o momentos que recuerda con especial emoción. ¿Nos podría contar alguno?
No me he parado a pensar porque hay muchos. Hay muchos momentos intensos, interesantes, en todos los aspectos, de miedo y de alegría. En cualquier caso, lo más importante de todo es la gente con la que te vas relacionando, con muchas llegas a hacer una amistad que se vuelve indestructible y que un poco es la compensación de lo que comentábamos antes, los sacrificios hechos para estar en política. La amistad que se hace luchando por un ideal es una amistad que dura para siempre.
- Como ya hemos dicho, usted forma parte activa de la historia reciente de nuestro país. Ahora es usted presidente del Consejo Ejecutivo del Consorcio de la Zona Franca. Dejando de lado esto, tiene algún proyecto personal o profesional que quiera abordar en un futuro?
Ahora me encontré hace unos meses con una pequeña operación de apendicitis que me obligó a estar cuatro días en casa y, claro, eso, para una persona activa es terrible. Por tanto yo, cuando acabe en termine Consorcio, lo más probable es que me sea muy difícil encontrar un puesto de la misma importancia política ... por mi edad, no por nada más. Lo que no me imagino es estar en casa sin hacer nada. Yo pienso seguir trabajando siempre, siendo útil en lo posible, tanto me da el tipo de cargo. Lo que no me imagino es estar sin hacer nada.
- Su trayectoria abarca más de treinta años de la historia de nuestro país. Nos gustaría que hiciera un ejercicio de comparación entre la Cataluña y la España de cuando usted empezó en política y la de ahora.
No tienen nada que ver: Hemos estado trabajando, y mucho y generalmente bien, aunque hemos cometido nuestros errores, lógicamente. Pero creo que el conjunto del trabajo que hemos hecho ha sido positivo, en todos los aspectos, en lo social, en el cultural, en el económico ... Éramos una mierdecilla de país hace 30 años, económicamente hablando, y hoy en día somos una de las potencias. Bueno, los hay que van mucho mejor que nosotros, evidentemente, pero no somos los que vamos más mal. Y todo esto se ha hecho a lo largo de todos estos años. Hemos aumentado libertades, pero con control porque todo se ha hecho como diez manda. Y este es un país que no tiene nada que ver con lo que era. Una persona que hubiera viajado a España en el año 75 y que venga ahora diría, oiga, que este país me lo han cambiado, y mucho.
- ¿Cómo imagina el futuro de España y Cataluña?. ¿Cuáles serán sus respectivos papeles, tan una respecto a otra, como en cuanto a la Unión Europea y el resto del mundo?
Mire, yo creo que hay una buena relación entre Cataluña y España. Evidentemente, hay puntos de fricción pero hay algo que ya comentábamos hace 30 años y es que nosotros estamos dentro de una unidad superior que es Europa y esto hace que, quieras que no, dentro de 10 años será más importante ir a Bruselas que ir a Madrid. Por lo tanto, tendrás más números de conseguir cosas si tienes buena entrada en Bruselas que en Madrid. Esto hará que algunas de las dudas que teníamos se esfumen.
- España parece que no acaba de ver la salida del túnel de la crisis. A veces parece que el gobierno va un poco a tientas. ¿Estamos cerca de encontrar un camino? Y si es así, ¿nos queda mucho por recorrer?
Es que lo de España, económicamente ha sido muy duro. Muy duro debido a que en España se estaba construyendo el mismo número de viviendas que en Francia, Alemania y Gran Bretaña juntos. Estamos hablando de más de 2 millones de habitantes mucho más ricos que nosotros. Pero nosotros estábamos construyendo mucho más que ellos. Entonces tenemos unos cuantos millones de personas, urbanas, que serán clientes para ir consumiendo parte de las existencias pero, claro, estos cientos de miles de viviendas cerca de las costas constarán mucho de digerir. Sólo un ejemplo, esta ciudad que empezó un tal 'pocero', yo no se si alguna vez se irá a vivir a alguien. Y eso son ladrillos, mano de obra y dinero enterrados allí. Todo esto lo tenemos que digerir y, evidentemente, lo digeriremos pero nos constará mucho más que a otros países porque hemos hecho una inversión bastante más importante en este campo que el resto de países. A nosotros nos tocará esperar y recuperarnos más tarde. Se continuará construyendo pero no con la intensidad que se ha hecho hasta ahora. Esto nunca más ya no volverá y nos debemos dedicar a otras líneas de actividad. Esto es lo que queremos hacer des del Consorcio. Con mayor valor añadido, que es como puedes competir. Yo nací en una familia de fabricantes textiles de Terrassa y veías a las personas que trabajaban, se necesitaba un oficio. Pero en este oficio ya compiten contigo en China. Y ahora China está trasladando fábricas textiles a África, con mano de obra menos cualificada. ¿Esto significa que debemos competir con los africanos gobernados por chinos? No, nosotros tenemos que competir, porque tenemos capacidad, con los países más avanzados que son los que en cada producto que hacen añaden más valor. Este es nuestro futuro, no tenemos ningún otro.
- El Consorcio de la Zona Franca, del cual usted es presidente del Consejo Ejecutivo, es una mirada al futuro. ¿Qué peso tendrá ahora, en este contexto de crisis, y cuál tendrá en el futuro?
La industrialización de la segunda mitad del siglo XX, en España, abanderada por Barcelona y por el Consorcio, empezó aquí. Y empezó con un coche, el 600, con lo que ibas a todas partes y eras el Rey del Mambo. Aquí comenzó la segunda industrialización de España y ahora vamos por la tercera. Y con esta tercera no quiero decir que se deje totalmente atrás la anterior. Como en el caso de la vivienda, se harán menos, tampoco se dejarán de hacer coches pero si todos ya tenemos se gastarán menos, eso por un lado. Y segunda, que la productividad también aumenta y habrá menos gente destinada a hacerlos y tercero, que incluso las viviendas tendrán que mejorar su tecnología, por eso también se habla de coches eléctricos, etc. Pero hemos de dar el salto adelante y éste pasa, bueno, hay varios elementos, uno de ellos sería la industria aeronáutica. Ya se ve que una parte de la industria futura va por ahí.
Aquí, en el Consorcio, en las 50 hectáreas que recuperamos, precisamente de la Seat, pagando, porque tenían un contrato hasta el 2050. En esta zona queremos poner el núcleo de lo que debe ser la nueva industria de Cataluña, el estilete que haga ir detrás a todo el resto de industrias. No pretendemos que todas las iniciativas empiecen y terminen aquí pero sí que lo hagan unas pocas, las suficientes para abrir paso y que estas nuevas actividades se instalen en Cataluña.
Y hemos pensado en la industria alimentaria que no sólo consiste en poner cebollas en una caja porque esto no es una industria futura. Lo que es industria de futuro es el tratamiento de alguno de estos productos cárnicos, vegetales, etc, de manera que, primero, ahorres trabajo, segundo, que los alargues en el tiempo y tercero que puedas importar y exportar a todo el mundo . Este es el futuro en el tema alimentario. Y por eso, estamos con Mercabarna, por ejemplo.
Otra pata importante del proyecto es el audiovisual. En Cataluña hemos ido a menos, porque se ha expandido a otras zonas de España, no por nada más. Pero pensamos que aquí hay un sector importantísimo que irá a más y que queremos presionar y ayudar a que todavía sea más potente.
Y hay todavía un tercer campo, que es la industria de la investigación, en la universidad, los hospitales, el sector farmacéutico. Tenemos contratos con el Clínic, o con la Universidad de Barcelona. Piense que un ladrillo de una casa vale un euro, pero una píldora fabricada, vale treinta. En el caso del ladrillo, de lo que pagas, darás un 30 o 35% por ciento al albañil, unos 30 céntimos. Al científico que está trabajando aquí, de los 30, le darás quizá 10. Aunque las proporciones no son nunca las mismas, es un ejemplo de cómo funciona esto. Esto quiere decir investigación, mejor tratamiento de la gente que trabaja y por lo tanto hacer un país mucho más competitivo.
Este estilete que queremos que sean estas 50 hectáreas dará paso a 800.000 o 1 millón de metros cuadrados de naves industriales, queremos que arrastre al resto del polígono que son 600 hectáreas. Pero sin cerrar nada sino ayudando a transformarse. Aquí hay industrias potentísimas y de alto valor añadido, como los Serra que fabrican andamios para reparar aviones, debe haber sólo tres o cuatro fábricas de estas características en el mundo. Pues una está aquí. Hay que potenciar este tipo de iniciativa para que se vaya transformando y si dice que ya tiene bastante que pueda se sustituida. Porque hay que tener en cuenta que habrá un núcleo que estará al lado del puerto, del aeropuerto y, además, dentro de muy poco, en un año y pico, tendremos una línea de metro para que se pueda llegar aquí con más facilidad.
- Hay que quiere comparar o incluso enunciar cierta competencia entre el 22 @ y el BZI. ¿Qué piensa? ¿Qué similitudes y diferencias hay entre ambas plataformas?
Nosotros somos complementarios. Desde el Consorcio estamos construyendo en el 22 @ y queremos que vaya muy bien. Lo que pasa es que aquello es una concepción diferente, es un barrio donde coexistirán la vivienda con la construcción, lo que encuentro muy bien. Yo que vengo de Terrassa, se muy bien que es eso, la gente antes vivía al lado de las fábricas y aquí, en el 22 @, además, lo han hecho más bonito. Pero el BZI es un polígono industrial, ésta es la única diferencia que hay. Evidentemente, industrias de aquí se ligarán con las de allí y a la inversa. Por ejemplo, en el audiovisual, hay industrias potentísimas de allí que llegarán a acuerdos con las de aquí. Con esto ganamos los dos.
- El BZI ya tiene alma, objetivos y familiares. Si fuera una planta, apenas estaría asomando la cabeza de la tierra. ¿Cuándo está previsto que comience a funcionar o cuando lo hará a pleno rendimiento?
La cosa no es fácil, todo tiene su tiempo. Hace cuatro años llegamos al acuerdo con Seat. Se estan haciendo estudios, hablando con las empresas interesadas ... Nosotros prevemos que en 2012, en dos tres años, aquí ya veremos fábricas ligadas al núcleo del Barcelona Innovación. De hecho, creo que en el 2012 mismo ya estaremos trabajando a pleno rendimiento.
- ¿Aparte del BZI, el Consorcio tiene en mente algún otro proyecto de gran calado de cara al futuro?
De hecho, ahora, el BZI es el proyecto más importante porque es lo que necesita el país y es por lo que ha sido creado el Consorcio. Pero, además, el Consorcio tiene muchos más proyectos. Tenemos iniciadas obras en Barcelona ciudad y encargadas por clientes y por valor de 300 millones de euros, como el Banco de Sangre, un CAP en Sant Andreu, el edificio de Telefónica, etc. A todo esto se le deben sumar 600 hectáreas de terreno que hemos ido comprando por toda Cataluña para hacer nuevos polígonos industriales y todo ello lo hemos hecho de acuerdo con el gobierno de la Generalitat y con los ayuntamientos.
- El Meeting Point, organizado por el Consorcio, se celebró apenas la semana pasada. ¿Qué valoración hace?
Hay un tema muy importante y es que hemos tenido el mismo número de expositores que el año anterior, pero en menos metros. Si el año pasado, los expositores, necesitaban 600 metros, este, con 200 pasaban. Esto es lógico. El público ha sacado un excelente porque no nos ha fallado, se ha interesado porque todavía hay una necesidad por cubrir. La primera lección es que Meeting Point debe continuar. La segunda es que si en lugar de ser 10.000 metros son 2.000, tanto da, la oferta debe mantenerse para que la gente pueda elegir. La gente compra bien en función de lo que tenga para escoger. Algo importante del Meeting Point es que ha cubierto gastos cuando nos esperábamos tener incluso pérdidas.
- ¿Qué papel tiene el Consorcio en la internacionalización de empresas catalanas, ejemplificada hace pocos días en el viaje del presidente Montilla a Argelia?
Cuando Montilla era ministro de Industria nos pidió que ayudáramos, y entonces no estábamos en crisis, a las empresas catalanas que quisieran salir al exterior y facilitar los lugares para ser acogidas, suelo industrial, relaciones,...
Así, hicimos una serie de pasos, no todos nos salieron bien o incluso algunos nos salieron muy mal pero como no apostamos ni cinco, importó. Ahora, alguna de estas apuestas nos ha salido muy bien. En este momento, somos copropietarios de un polígono industrial en el norte del Cairo de unas 200 hectáreas en los que no hemos invertido ni un euro. Somos propietarios del 5% porque ellos quieren ser socios de Barcelona, socios del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona. Lo que quiero decir es que aquí en Cataluña y Barcelona tenemos que darnos cuenta de la valoración que nos tienen, por nuestra manera de hacer y por nuestra capacidad de crear. Así, si usted quiere una parcela en el norte de El Cairo yo se la venderé y estará perfectamente instalado, comunicado por el Nilo y por una autopista.
- Finalmente y si me permite, nos gustaría pedirle que nos explicara un deseo, sea en el ámbito que sea, familiar, laboral, político.
Hace cuatro días que he tenido mi cuarto nieto. Es un buen momento. Tengo unos nietos preciosos, les quiero ver crecer, que la vida les vaya bien, que tengan suerte y que, como ellos, todos los chavales tengan oportunidades para salir adelante.






