
El importe solicitado a los recursos del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) será de 500 millones de euros, una cifra que se deberá devolver en un plazo de cinco años, con intereses de mercado, y ayudará a afrontar los gastos originadas durante todo el proceso de concentración.
Según el Plan de Integración, la entidad resultante de la fusión tendrá quedará posicionada entre las diez primeras cajas del estado español por activos, con un balance cercano a los 34.500 millones de euros y con 750 oficinas y 4.000 empleados.
En 2012, se crearán los órganos de gobierno que constarán de 160 miembros con respecto a la asamblea y 16 el consejo de administración con este reparto: 40% impositores, 30% entidades privadas y fundacionales, 20% corporaciones locales y 10% empleados.
Al margen del domicilio social, la actividad de los servicios centrales se llevará a cabo en los edificios de las cuatro cajas, siguiendo el modelo proyectado para la nueva entidad.
En este sentido, la nueva caja se vertebrará en las cuatro subsedes -Girona, Manlleu, Sabadell y Terrassa.