
Oliart tiene la vista puesta en el recorte de ingresos que provocará el fin de la publicidad en TVE a partir del 1 de enero próximo, y es en ese sentido que ha justificado unos recortes entre los que figuran la anulación de contratos de películas americanas ya firmados y el ofrecimiento a otros operadores, para compartir, de derechos deportivos ahora en manos exclusivas de TVE.
Oliart también ha dicho que la construcción de la nueva sede de RTVE, que era ahora mismo la gran asignatura pendiente de su predecesor, Luis Fernández, no es su "primera prioridad", pese a que reconoce que supondría "un ahorro enorme".
Otra medida de la que ha dado ya Oliart órdenes expresas es de que se aligeren los gastos de representación de directivos de la corporación. "He empezado a dar ya algunos toques de atención en determinados gastos de representación, y no quiero decir más de momento", ha indicado.
El nuevo mandatario de la radiotelevisión pública estatal tiene claro que se pueden buscar nuevos recursos que añadir "a los 1.073 millones de euros, quitando el IVA", que tiene garantizados de financiación, una vez que se apaguen los anuncios en TVE. "Se puede sacar de los sitios menos pensados. Creo que se ha ido creando una cierta laxitud con el paso del tiempo, pero aquí no hay derechos adquiridos".
Reunión con los sindicatos y compromiso con el Canal Internacional
Alberto Oliart ha anunciado que mañana espera reunirse con el Comité Intercentros de RTVE para trasladarles este mensaje "muy claro" a los sindicatos, "poniéndoles las cartas sobre la mesa, para decirles que hay que hacer un esfuerzo muy importante, todos, ellos también". "Si lo hacemos bien, se mantendrán los empleos", ha añadido.
En su primera comparecencia, Oliart ha reiterado que hacer una programación "más digna" del Canal Internacional y después fortalecer el Canal Cultural serán sus objetivos en cuanto a contenidos, porque la calidad del resto de canales no la ve necesitada de mejoras. Por lo que se refiere a los informativos, prometió cumplir sus obligaciones de "neutralidad" e independencia, y remarcó que facilitar el acceso a TVE de las personas con discapacidad constituye para él una "obsesión".