La fiscalía mantiene que el rey del pop murió por una sobredosis
Acusan al médico de Michael Jackson de homicidio involuntario
La fiscalía de Los Ángeles ha presentado una denuncia contra el médico personal de Michael Jackson, Conrad Murray, por homicidio involuntario, que podría acarrearle una pena de cuatro años de prisión.
Los responsables de la investigación, abierta tras la muerte del rey del pop, creen que hay indicios de que el doctor personal del artista administró el medicamento que le provocó la muerte.
Según los abogados de Murray, éste acudirá inmediatamente ante las autoridades. Se estima que se le fijará una fianza de 25.000 dólares (18.247 euros), que será depositada al momento por Murray, quien podría abandonar Los Ángeles rumbo a Las Vegas, Nevada, o Houston, para alejarse del revuelo periodístico que el caso puede acarrear.
Conrad Murray atendió a Jackson una hora antes de su muerte y admitió a la policía haber administrado el anestésico propofol al artista para ayudarle a dormir.
La investigación se inició el pasado agosto después de que el Instituto Forense de Los Ángeles dictaminase que la defunción se debió a una sobredosis de propofol y el sedante lorazepam.
Pero hasta este lunes no ha sido acusado formalmente. Según el escrito de la fiscalía, Murray "mató sin premeditación a Michael Joseph Jackson". Por ello se acusa al doctor de actuar "fuera de la ley" y sin la debida "precaución y cautela".
Según informaciones de medios americanos, Murray tiene previsto declararse no culpable, ya que siempre ha insistido en su inocencia, que no hizo nada malo y que no era el primer facultativo que le daba al cantante propofol.