El Barça (casi) choca con las paredes
Fútbol es fútbol
Xavier Prera
28/02/2010
23:29
Una pared puede ser un elemento de protección, pero también un impedimento para entrar donde quieres. El sábado, las paredes estuvieron a punto de costarle al Barcelona unos puntos valiosísimos. Suerte que Xavi tiene algo de albañil mañoso y supo deshacer el entuerto con un pase maravilloso para que Alves y Messi sentenciaran.
La primera pared contra la que se estrelló el Barça fue la defensa ideada por el Málaga, que copió el sistema con el que otros han sacado algo positivo frente a los culés o han muerto en la orilla. Presión fuerte y arriba renunciando a la pelota y a jugar con fuego, a esperar que el primer gol tarde en llegar.
Lo peor del Barça es que parece haber entrado en una dinámica de choque con una pared invisible que se hace cada vez más alta: la comparación con el año pasado. Es inútil hacerlo, es irrepetible. Y nada aportan comentarios como los de Guardiola o Cruyff lamiendo las propias heridas. Militarismo básico, potencia tus virtudes y esconde tus defectos.
Cuando superado todo el nerviosismo gracias al sorprendente Pedro todo parecía hecho, llegó la tercera pared. La sutil, la perfecta trenzada por Valdo y Obbina. El canterano del Madrid tiró de ortodoxia futbolística: ataca al defensor como si fuera a comérselo y busca a su compañero. Cuando más cerca está del contricante, inicia la maniobra técnica: pase y sprint. La vuelta de Obinna fue perfecta, larga y al espacio, así como la definición de Valdo.
Al final hubo que arreglar el entuerto con una obra de albañilería. Más que derrocar la pared, Xavi supo que piedra fallaba en aquel momento y simplemente la quitó. Su pase valió tres puntos que dejan la Liga tal y como está: aburrida.