FÚTBOL POSTRACIONAL
FÚTBOL ES FÚTBOL
XAVIER PRERA
21/02/2010
22:44
No sé quien se sorprende. Es la última e irrefutable demostración de lo que suelo llamar fútbol postracional. Es el estadio en el que se encuentra este deporte en el que algún día jugaron once contra once y solía ganar Alemania. Ahora sigue habiendo veintidos, pero sólo pueden ganar once: los que defienden el color de los poderosos.
Tchité, Munitis y Colsa han sido los últimos en darse por vencidos, pero ni han sido los primeros ni serán los últimos. Los tres, como su entrenador, que viene del otro lado, del de los poderosos, concluyeron que el partido contra el Barça estaba perdido de antemano salvo milagro eclesiástico. Pero el señor tiene otras cosas de qué ocuparse. ¿A quién apelan los hipócritas que esta semana criticaban que los tres futbolistas del Racing provocaran la quinta amarilla para evitar jugar contra el Barça? ¿Piensan que forma parte del Villarato? ¿Lo dicen sólo para convencer a terceros o están tan enfermos que se lo creen?
El Racing coquetea con el descenso, y en las próximas tres semanas se ha de enfrentar a Almería y Zaragoza. Racionalmente, no hay nada que reprocharles. Emocionalmente, para quien necesita una mano desesperadamente, quizás sí. Pero no debe sorprendernos; hay demasiado en juego para quien se ha gastado más de 250 millones de euros. Y cuando digo 250 digo, 90. Aquí se salvan muy pocos.
El fútbol actual tiene más oscuros que claros. Casi se podía decir que se juega más entre canapés y móbiles de pantalla táctil last generation que en el terreno de juego. Con estos argumentos se puede justificar casi todo. Por ejemplo, que un equipo que este año ha fichado a Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema se empeñe en hipotecar el futuro de un chaval de 17 años que ha marcado cuatro goles con el Racing de Santander. O que se escriban páginas y páginas de diario criticando que el club donde juega el chaval ha 'tirado' el partido contra el Barça. Y tantas y tantas otras cosas que no sólo atañen al Madrid.
Pero no todo está perdido. Werner Heisenberg formuló allá por 1927 el principio de incertidumbre, que venía a decir que no todo está escrito, que en toda actuación humana hay una variable de indeterminación imposible de predecir. Ismael Serrano dice que en ese espacio oscuro y placentero está la música, yo creo que el fútbol entendido como aquel deporte sano que en algunos de sus estadios es lo más igualitario que existe en este mundo y en otros lo más clasista.
Ejemplos hay muchos cada semana. Equipos que a base de esfuerzo vencen muros a priori muy altos. Como el Málaga, colista hace sólo dos meses y que ahora navega tranquilo con el viento a favor por el centro de la tabla. O el Athletic, ese equipo acostumbrado a reinventarse que vuelve a luchar por estar en Europa. Incluso el todopoderoso Inter en Italia, capaz de aguantar el empate a cero más de una hora con dos jugadores menos.
Son sólo tres tonterías, tres anécdotas en medio de una inmensidad para la que los matices no importan. Pero hay tanta gente que vive de grises, para la que el blanco y negro no es más que otro tono, que este deporte sigue valiendo la pena.