El conseller de Interior de la Generalitat, Joan Saura, ha confirmado que el etarra detenido el martes, Faustino Marcos, quería alquilar un piso en Barcelona y una masía en el Pirineo con el fin de montar un almacén logístico en Cataluña. Ayer los Mossos detenían a dos presuntos etarras más en Camprodon.
Estas nuevas detenciones,
unidas a la del martes, alimentan la teoría de que ETA pretendía establecer un comando en Cataluña o en algún otro punto del litoral mediterráneo.
Aunque ayer lo negara, esta mañana Saura, en declaraciones a Catalunya Ràdio, ha asegurado que el detenido el martes en Portbou pretendía alquilar un piso en Barcelona y una masía en el Pirineo con el fin de montar un almacén logístico. No obstante, no ha podido asegurar que Cataluña fuera objetivo terrorista y se ha remitido al fin de los interrogatorios que se realizan en Madrid.
Saura también confirmó que ambos han sido detenidos en un control rutinario, que conducían una furgoneta Renault en dirección Francia y que ninguno de los dos iba armado ni llevaba explosivos. Además, ha asegurado que la operación tiene relación con las detenciones
que el pasado sábado realizó la Guardia Civil en Guipúzcoa.
Con todo, la policía busca todavía a dos personas que escaparaon en la citada operación en el País Basco, aunque Interior asegura que no necesariamente han de estar en Cataluña. "Pueden estar en cualquier lugar, incluso en Francia", ha dicho el Conseller.
Jon Rosales ha sido detenido por presunta pertenencia a banda armada, y el acompañante, Adur Aristegui también ha sido arrestado ya que tenía una orden de busca y captura de la Guardia Civil.
Poca discrección
Pocas horas después de hacerse oficial la detención, Pressdigital ha podido acceder al perfil de Jon Rosales en Facebook, en el cual ha podido conseguir la imagen que encabeza esta información, en la cual se ve al presunto etarra vestido con la camiseta de la selección española de fútbol junto a Adur Aristegui y otro compañero.
En los comentarios a la imagen, Aristegui exclama '¡Podemos!', el lema que Cuatro utiliza para arengar a la selección española en sus compromisos internacionales.