La Cuaresma azulgrana
FÚTBOL ES FÚTBOL
XAVIER PRERA
15/02/2010
00:13
Carnaval deja para el barcelonismo una resaca agria. Como será la Cuaresma, pensará alguno. Que la primera derrota llegue justo ahora, cuando el equipo sufre una plaga de lesiones que habría que aclarar, duele. Al equipo poco hay que reprocharle: en el Calderón no tuvo su noche, pero luchó hasta el final.
Lástima que el Atlético sólo sea grande en contadas ocasiones, porque cuando los astros se juntan y juegan a cosas de mayores son de una raza distinta. Conjugan como pocos la rabia y la pasión con la exquisitez de Forlán o Agüero. Lo dicho, si todos los días fuera domingo… pero no, el Atleti juega bien antes de la Cuaresma, como anunciando que los tiempos difíciles vendrán pronto. O quizá no.
El Barça de Guardiola, en cambio, se ha caracterizado por su regularidad, que le ha llevado a estar más de una vuelta sin perder. Es por ello que es el momento de dejar de ver ciertos telediarios, ganar al Stuttgart y confiar que los 40 días decisivos que han de venir serán gloriosos.
Más allá del partido entre el Barça y el Atleti, la jornada nos deja la sospecha de que quedan dos meses y poco de competición tan intensos como atractivos. Cerrado el mercado invernal y sin el margen de error que da la primera vuelta, equipos como el Zaragoza , el Málaga o el Almería parecen haber mejorado su juego, mientras que a otros como el Valladolid el abismo del descenso les parecerá más cercano. Todo ello contribuye a apretar una zona baja en la que dos partidos sin ganar condenan a cualquiera.
Ya no queda tiempo para rectificar, y eso se nota en los partidos, más alocados e intensos. La tristeza de tener sólo cuatro partidos a las cinco de la tarde y entre equipos que no llaman al gran público se compensa si éstos tienen emoción. Hay que dar las gracias al Getafe, al Espanyol o al Málaga por alegrarnos la tarde a los aficionados a la radio, ya que los magnates de la tele parecen querer condenar a esta especie en peligro de extinción.