JOAN BORDAS. DIRECTOR DEL PROYECTO ALBA.
'El Sincrotrón es una herramienta esencial para hacer investigación puntera; seremos la referencia en el sudoeste de Europa'
16/03/2010
18:06
X. Prera.- El próximo lunes se inaugurará el Sincrotrón Alba, sito dentro del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona, en Cerdanyola del Vallés. CatalunyaPress ha entrevistado al director del proyecto, Joan Bordas, que lleva muchos años trabajando para que a partir del lunes Catalunya sea una referencia a nivel científico "para todo el sudoeste de Europa", en sus propias palabras.
--Para que la gente lo entienda, ¿qué es un Sincrotrón?
--El Sincrotrón es un acelerador de partículas. Pero, dicho de una forma muy simple, es una maquinaria para producir luz muy brillante, la más brillante que se ha hecho nunca en la humanidad, y que tiene todas las energías luminosas. Ésta es la razón por la qué es una herramienta imprescindible para hacer investigación puntera prácticamente en todas las disciplinas experimentales: física, química, biología... es una herramienta universal. En definitiva, es necesaria para acelerar la estructura molecular de la materia y estudiar su comportamiento. Es así de sencillo.
--Y, en concreto el Sincrotrón Alba, que está a punto de ser inaugurado en Cerdanyola del Vallès, ¿qué disciplinas tiene previsto estudiar?
--El Sincrotrón Alba, la máquina central, tiene una capacidad para poder hacer 33 líneas de luz diferentes. En el proyecto inicial se ha previsto usar siete. Y estas siete se dedicarán a partes iguales a biología estructural –estudio de la estructura atómica de las moléculas con interés biológico para la investigación médica o intereses comerciales-, magnetismo y, en tercer lugar, el área de la química. Estos son los tres ejes que primero se pondrán en marcha.
--La construcción del Sincrotrón en Cerdanyola empieza a gestarse en los años 90. ¿Cómo ha sido todo este proceso visto desde dentro?
--En el año 1997 se puso en marcha un estudio detallado para instalar una instalación cómo esta en Catalunya. Lo que pasa es que la aprobación formal para pedir esta instalación se hizo en el año 2002. Con todo, se crearon todas las infraestructuras necesarias, entre otros el Consorcio para acogerlo, a finales del año 2003. Y el trabajo propiamente dicho no empezó hasta el 2004.
En un primer momento se hizo el estudio detallado de los edificios, compaginar generadores y las líneas de luz y las estaciones experimentales. Y todo este trabajo nos trae hasta el día de hoy, que estamos a las puertas de la inauguración.
--¿Cuántas personas está previsto que trabajen en Alba?
--Con el volumen de líneas actual, siete, estamos hablando de 140 o 150 personas. Lo que pasa es que a medida que se vayan abriendo nuevas líneas, el número de trabajadores aumentará a razón de seis personas por línea, con lo que se podría llegar a 120 personas más. En cualquier caso, es un aumento que se irá produciendo con el tiempo. Esto dependerá del presupuesto y de las necesidades científicas que vayan saliendo con el tiempo.
--A parte de estos puestos de trabajos directos, la apertura del Sincrotrón también tendría que suponer un impacto muy importante para Cerdanyola del Vallès y la Universidad Autónoma de Barcelona.
--Pienso que tendría que ser un activo muy importante para todas las universidades del país, y no sólo esto, sino para todos los centros de investigación catalanes. Estamos hablando de una herramienta esencial para hacer investigación puntera, y es en este sentido que se beneficiará todo aquel que tenga que ver con la ciencia. La UAB se beneficiará en la medida en que a nivel geográfico está al lado mismo, y lo tendrán más a mano.
Y después hay un impacto que no es científico que es igualmente importante, que es el socioeconómico. Estas instalaciones se desarrollarán durante los próximos 30 años, y esto quiere decir que en este periodo se generará formación de personal de alto valor añadido, sinergias con mucho impacte económico, vendrán miles de visitantes que dejarán su dinero en la zona, se crearán empresas del sector tecnológico, etc. Naturalmente Cerdanyola, pero también otros municipios próximos se beneficiarán.
--Alba es el primer acelerador de partículas de España. Esto tendría que atraer a muchos científicos del Estado. ¿Es así?
--Absolutamente, de aquí viene el impacto económico de visitantes del que hablábamos anteriormente. Pero no sólo serán españoles, puesto que si en el mapa de Europa dibujas una línea entre París y Trieste, en el sudoeste de esta línea sólo hay el Sincrotrón de Cerdanyola. Así pues, el área de influencia es enorme, va mucho más allá del Estado español.
--¿Estudios de impacto económicos se han hecho ya?
--Evidentemente. Esta instalación es de aquellas que en inglés se denominan facilities, que es una palabra que no tiene traducción en castellano. Pero se refiere a una instalación donde se dan respuestas a retos científicos desarrollando nuevas tecnologías. Y los retos científicos son de muchas variedades diferentes. Esto es el concepto facility.
En Cerdanyola se han construido infraestructuras para hacer frente a todo lo que comporta la inauguración del Sincrotrón, y en nuestro caso se ha contratado a empresas que han hecho este trabajo. Las empresas construyen el know how, y lo mantienen. Y hay una industria muy potente en cualquier parte del mundo, la industria de la ciencia, que tiene un mercado enorme. Y estas empresas ya han podido competir con éxito en concursos que se han hecho fuera de España. Esto ya ha pasado, e irá pasando durante los próximos 30 años.