Caixa Girona juega con fuego
Francesc Moreno
11/03/2010
09:44
La decisión de Caixa Girona conjuga a la vez lo peor de las cajas de ahorros, su subordinación a los intereses políticos y los intereses locales, con una inoportunidad manifiesta. No es de recibo que después de muchos meses de negociación, que ha paralizado la actividad de estas entidades en perjuicio de los ciudadanos, a última hora y cuando el proyecto debía ser aprobado por Bruselas, Caixa Girona, por impulso político, el Director General se ha abstenido, haya cambiado de criterio por razones que, en todo caso, tuvieron que expresarse antes de iniciar el proceso. El voto negativo de los miembros del Consejo afines a ERC y CiU, que parece que han cambiado de opinión en el último momento, sólo se explica en función de intereses políticos y presiones de empresarios locales que ya habían manifestado su preocupación por que los centros de decisión se alejaran de su ámbito de influencia.
En unos momentos de crisis económica, en que los problemas de las entidades financieras en general, y de las cajas en particular, repercuten en el conjunto de la población, decisiones como ésta hacen ganar adeptos a la tesis que las cajas deben ser privatizadas. En todo caso, los responsables de la entidad deben estar muy seguros de su capacidad de salir solos de la situación actual, en caso contrario la responsabilidad que contraerían sería grave. En este sentido, no es muy tranquilizador que el presidente de la entidad haya declarado que van a preparar un plan de viabilidad alternativo a la fusión, cuando cualquier gestión responsable exigiría que ya hubiera estado sobre la mesa tomar la decisión de apartarse del proyecto.