COBARDES, PECADORES DE LA PRADERA, FISTROS...
Els miols d'Isidoro
03/03/2010
10:45
El día de ayer debiera de pasar a los calendarios de la UNESCO como el Día Universal del Garrulo institucional, en honor a los dirigentes de la CEOE que han propuesto un contrato basura para nuestros jóvenes que no hay por donde agarrarlo y también, para recordar el instante en el que el Director General del Barça, Joan Oliver nos llamó a los catalanes cobardes y cangrejos, centollos precisarían en Galicia. Con semejantes paridas, el personal se ha animado y ha zarandeado a sus protagonistas a gusto y con contundencia. Es una manera, como cualquier otra, de olvidarse de la crisis, el equivalente a matar las moscas a cañonazos o apagar un incendio con pacharán. Si descendiéramos al detalle, diríamos que esta directiva de la CEOE goza de escaso pedigrí entre el empresariado español y disfruta de menor prestigio aqui en Catalunya, donde nuestros empresarios no se sienten representados por semejantes momias descerebradas, que hacen brindis al sol en compañía, unos días, del líder de la oposición y otros, del piquete de turno, que les llama especuladores por cerrar sus negocios, despedir a sus trabajadores o dejar en tierra a miles de pasajeros que han pagado su billete de avión. Son la carne de cañón de los Botin, Floretino o Luis Rivero, por poner algunos ejemplos muy conocidos. En lo que se refiere al “gordo” Oliver, que unas veces hace de Inspector Gadget de sus Vicepresidentes y otras, de palanganero de Laporta, poco hay que decir, salvo que es un maleducado y un vivales de mucho cuidado, que mejor haría su papel siendo la voz de los Mojinos Escocios que representando al Barça como primer ejecutivo de la entidad. La deriva que ha emprendido la directiva blaugrana en los dos últimos años la lleva a estos pantanos, de los que solo se sale con unas buenas elecciones, que renueven el personal administrativo de la casa de Aristides Mallol y que eviten contratar, en el futuro inmediato, directores generales con el encefalograma intelectual plano.
Mientras tanto, me armo de valor y me largo al Botafumeiro con mi baranda el gallego, que es tiempo de ostras y no hay que dejarse deprimir por lo que digan o hagan algunos.
Hasta mañana isidorianos cobardes, pecadores de la paradera, fistros (este vocabulario esta sacado del que usa el Chiquito Oliver).
Miauuuuuuu…..!