El Barça certifica la reinvención
Xavier Prera
17/03/2010
23:38
Las batallas no se ven. Es una máxima bélica que habla de la tensión de los enfrentamientos. El soldado entra en una especie de éxtasis en el que sólo ve enemigos alrededor y sólo tiene un objetivo: devorarlos.
Lo bueno de este Barça es que es tan grande su superioridad que convierte los partidos no en batallas sino en dulces asedios que permiten al observador ver con claridad muchos movimientos que en un toma y daca serían imposibles de detectar.
Es el caso del nuevo sistema ideado por Guardiola a mitad de temporada para contrarrestar la presión con que algunos equipos habían empezado a dificultar el juego del equipo. Entonces su cabeza empezó a pensar e ideó el nuevo sistema, menos geométrico y, por lo tanto, con más variables. Los números no importan, lo mismo da si es un 4-2-3-1 o un 4-2-4, lo importante son las consecuencias en el juego.
Son básicamente dos. El protagonismo de Messi se multiplica, pero los interiores tienen menos llegada, y las bandas quedan un poco más desprotegidas. A eso, en los primeros partidos con el nuevo sistema, se sumaba que Ibrahimovic, un futbolista eminentemente estático, encajonaba al argentino en un pequeño espacio entre él y los pivotes.
Guardiola ha conseguido con Henry darle profundidad al juego y espacio a Messi. Y el ‘10’ con espacio es lo que hemos visto en los dos últimos partidos, esto es, el futbolista más desequilibrante que haya pisado la faz de la tierra. Pero, más allá de las individualidades de Messi, me interesa la pizarra de Guardiola.
Si en lugar de esperar a recibir para descargar, algo muy útil cuando los partidos están abiertos, el delantero traza diagonales y se desmarca en largo, Messi y los interiores tienen la posibilidad de tirarle el balón o de aprovechar el arrastre para hacer su propia jugada. Con las consecuencias que hemos visto.
Con poco esfuerzo y mucha vistosidad, el Barça ya está en octavos, y seguramente los dos rivales que más se temían en Barcelona han visto el paseo frente al Stuttgart por la televisión, sabiendo que la Champions es historia para ellos este año. Madrid está en la mente de todos los azulgranas, y lo mejor es que sólo el Manchester y en menor medida el Inter parecen capaces de ponerle las cosas difíciles a los de Guardiola.
En el Camp Nou ya se canta el ‘Sí, sí, sí, anem cap a Madrid!’