A punto de dar su gran proyecto por perdido. Así está el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que ve como su sueño de fusionar las dos cajas gallegas –Caixa Galicia y Caixa Nova- en la gran entidad financiera regional se esfuma ante los palos en la rueda que llegan de muchos ámbitos.
Según informa
Hispanidad, Feijóo tiene tres grandes enemigos. Uno de ellos es el ministro de Fomento, el también gallego José Blanco, que trataría de debilitar al presidente gallego porque ve como una opción de futuro tratar de arrebatarle personalmente la Xunta.
Por otro lado, el sueño de Feijóo tampoco gusta en la calle Génova, donde el nuevo presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, tiene un gran poder. Y Rato también tiene sus intenciones: querría fusionar Caja Madrid con Caixa Galicia. Algo en lo que tiene el visto bueno del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez (MAFO), que conspira para que las cajas dejen de ser un arma política en manos de las autonomías.