Para los sindicatos de bomberos la tragedia de Horta no fue ni "imprevisible ni inevitable"
Los portavoces de los sindicatos UGT, CATAC y CCOO de los Bomberos han exigido ceses en el Departamento que dirige Joan Saura y han denunciado que para ellos la tragedia de Horta de Sant Joan fue fruto de la deriva de la política del departamento de Interior.
Todos se han desmarcado de las conclusiones del informe oficial de los Bomberos, pues según su parecer ocultó fallos. Para el portavoz de UGT, la tragedia no fue "ni imprevisible ni inevitable ni por una orden mal dada", sino que fue "fruto de la deriva" de la "política de escaparate" de la Dirección General de Extinción de Incendios pidiendo que se depuren responsabilidades políticas.
La comisión de Horta ha provocado daños psicológicos en el 30% de los bomberos y familiares
"La operadora no tiene capacidad, obligación ni conocimientos suficientes para decir a un vehículo ponte aquí o ponte allá. Nosotros gestionamos recursos, no damos órdenes". Con estas declaraciones, la jefa de sala de Tarragona, Carme Dalmau, ha criticado la falta de personal en las horas decisivas del incendio de Horta.
Dalmau ha dicho que hubo "mala suerte" porque las tres operadoras que había aquel día a la sala "eran novatas" y llevaban poco tiempo en el trabajo. És por esto que ella mismo tuvo que hacer de operadora y fue a trabajar estando de vacaciones por la carencia de personal.
"En cualquier lugar de trabajo es importante tener una información y experiencia previa, y en la nuestra todavía lo es más", ha dicho Dalmau, que ha indicado que la persona con más experiencia traía dos o tres meses.
La jefa de sala ha explicado que intentaron reforzar el personal enviando mensajes de móvil, pero no contestó nadie. En este punto, ha remarcado que no es obligatorio responder y que, además, había personal de vacaciones. Una vez la situación se complicó todavía más, hizo entrar antes a los operadores y la jefa de sala que tenían que trabajar en el turno de noche.
También ha declarado ante de la comisión parlamentaria la cabeza del servicio de emergencias médicas de los Bomberos de la Generalitat, que ha asegurado que el rescate de los bomberos atrapados por las llamas fue de una dificultad extrema, porque tuvieron que trabajar hasta 30 personas y tardaron cincuenta minutos a poderlos sacar de la zona.
Miquel Vidal ha explicado que, al levantarse el secreto de sumario sobre el incendio, el 30% de los familiares y compañeros de los cinco bomberos muertos están padeciendo una victimización secundaria, es decir, que vuelven a revivir los hechos cuando las heridas estaban cicatrizando.
Vidal lo ha atribuido al tratamiento del caso "de ciertos medios de información" y a la politización". "Nuestros psicólogos están tratando a compañeros que han padecido este hecho como un nuevo momento crítico", ha asegurado.