Sentimientos encontrados en el Parlament
'Habrá que ir a Perpignan'
EP.- El presidente de la plataforma pro taurina de Barcelona, Salvador Rodríguez, ha afirmado con ironía que tendrán que "ir a Perpignan a ver las corridas", una sentencia con la que ha denunciado la falta de libertad que, a su juicio, supone la prohibición de las corridas de toros en Catalunya.
Rodríguez ha sido muy crítico con los partidos de la cámara catalana que abogaron por la prohibición, especialmente con CiU, al apoyar los 'correbous', y al mismo tiempo dar libertad de voto en este tema. "Lo hacen porque en Terres de l'Ebre tienen un vivero de votos", ha sentenciado.
Mientras, el torero catalán Serafín Marín trataba de sobreponerse al duro golpe que ha supuesto para él la prohibición. Ha criticado la medida, pero más que palabras una imagen resumía lo que sentía. Tras la votación, y entre los gritos de los abolicionistas, él permanecía con la cabeza entre las piernas, tratando de digerir el golpe.
La indignación de quienes defendían la continuidad de la fiesta de los toros en Catalunya contrastaba con la alegría y los aplausos de quienes, también en el exterior del edificio, recibieron la noticia de su prohibición.
Entre ellos estaba Lluis Villacorta, un histórico en la lucha por el derecho de los animales, que desde hace seis años se manifiesta delante de la plaza de la Monumental cada vez que se celebra una corrida en el tendido barcelonés.
"Ya era hora", sentenciaba satisfecho Villacorta que, teñido de pintura roja para representar la sangre y el sufrimiento del toro, aseguró que seguirá luchando para que "en el resto de la Península Ibérica también se prohíban".