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El poder de la estupidez

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ELS MIOLS D'ISIDORO
El poder de la estupidez
Els miols d'Isidoro
21/07/2010 11:48
Carlo M. Cipolla era una historiador italiano que fue una autoridad mundial en los asuntos económicos. Allá por el 1988 escribió con notable ingenio su libro “Allegro ma non troppo” sobre una de las enfermedades mas curiosas del ser humano: la estupidez.

Como buen gato insidioso e impertinente que soy, me he aficionado a explorar la condición humana y por ello me he leído con profunda devoción las famosas leyes sobre la estupidez que dejé escritas este singular pensador italiano de las que hoy les transcribo algunas de sus ideas:

“Los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un bandido. Las acciones de un bandido siguen un modelo de racionalidad. El bandido quiere obtener beneficios. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener beneficios para sí procurando también beneficios a los demás, deberá obtener su beneficio causando pérdidas a su prójimo. Ciertamente, esto no es justo, pero es racional, y siendo racional, puede preverse. En definitiva, las relaciones con un bandido son posibles puesto que sus sucias maniobras y sus deplorables aspiraciones pueden preverse y, en la mayoría de los casos, se puede preparar la oportuna defensa.

Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Tal como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo racional de prever si, cuando, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.

Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, es lógico pensar que tienen todas las de ganar porque:

a. generalmente el ataque nos coge por sorpresa.

b. incluso cuando se tiene conocimiento del ataque, no es posible organizar una defensa racional porque el ataque, en sí mismo, carece de cualquier tipo de estructura racional.

El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales, no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque. Y hay que tener en cuenta también otra circunstancia: la persona inteligente sabe que es inteligente; el bandido es consciente de que es un bandido y el desgraciado incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Pero al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido y esto contribuye en gran medida a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su poder devastador.”

Hasta ahí lo que dice el Profesor Cipolla.

Hoy, La Vanguardia y otros diarios titulan una curiosa noticia de la siguiente manera:

'Esquerra prohíbe ver la final de La Roja en los albergues de la Generalitat', y añade: 'Altas instancias políticas imponen el veto al España-Holanda en los campamentos juveniles organizados por la Agencia Catalana de la Juventud'.

No añadiré nada más que complique la cosa. Como dicen en el pueblo de mi baranda el gallego: “A su tiempo maduran las brevas...” o si lo prefieren, castellanizando el asunto añadiremos “A buen entendedor pocas palabras…”

Hasta mañana, amantes de la libertad de expresión…..

Miauuuuuuu………!
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