El PP y los toros
Francesc Moreno
30/07/2010
10:57
No me gustan los toros, pero me parece una sandez prohibirlos. Que el Parlament legisle para que 120 toros al año (20 corridas el año pasado en Catalunya) no sufran durante un cuarto de hora es una barbaridad.
Ya sé que a muchos de los que han votado a favor de la prohibición les importan un bledo los toros y, teóricamente, lo han hecho por razones identitarias más que discutibles, como ya han explicado otros mejor que yo. De hecho, en Madrid hay tantos partidarios de prohibir los toros por razones humanitarias como en Catalunya, aunque es cierto que hay más aficionados y defensores fervientes de la fiesta en la Meseta o en Sevilla que aquí.
Dicho lo anterior, me parece una sandez mayor que la de nuestro Parlament la proposición que el PP ha presentado para que el Congreso apruebe una ley para declarar los toros de interés cultural y turístico y recuperar así la competencia sobre su regulación para el Estado. Me apunto a firmar una ILP para derogar la prohibición, pero la propuesta del PP es otra expresión mas de su concepción uniformista del Estado y su consideración de las autonomías como una mera descentralización política. Es otra apuesta más por profundizar el enfrentamiento entre Catalunya y España. Bonita manera de poner sensatez en el ambiente después de la sentencia del TC provocada por su recurso contra el Estatut.
España ha avanzado mucho en su proceso descentralizador. Pero queda mucho por hacer en una dirección federalizante. Lo que no tiene nada que ver con el nacionalismo político de uno u otro signo. ¿Se rompen los EE.UU. porque los estados regulan a su manera temas tan importantes como el uso de armas de fuego, la pena de muerte, los matrimonios homosexuales o el impuesto sobre la renta? ¿Se rompe Suiza por las diferencias culturales y políticas entre los diferentes cantones? Quizás se romperían si se intentase uniformarlos.
Dado el nivel de las discusiones identitarias y el nivel intelectual y humano de algunos de los nacionalistas más chillones de uno y otro lado, propongo que la ONU expida pasaportes para que los que queramos declararnos apátridas podamos hacerlo.