Toros y motos
Guillermo García Mulet
29/07/2010
18:16
Viendo noticias como la del tema de la Iniciativa Legislativa Popular sobre la prohibición o no de la celebración de corridas de toros en Catalunya, a uno se le queda cara de asombro, con las reacciones sobre lo votado en el Parlament de Catalunya.
Bien, vayamos por partes. En primer lugar, quede claro que a mi no me gustan los toros y me importa un rábano la vida e historia de los toreros.
En segundo lugar, hasta ahora, el que no ha querido, no ha ido a los toros, de ahí a que la mayoría de plazas o cosos, se han transformado para otras funciones.
En tercer lugar, se ha debatido la cuestión en sede parlamentaria que, según la Constitución, contiene la soberanía popular. (No confundir con Génova, 13)
Bien, una vez aclarado eso, vamos al meollo. Raudo y veloz el PP, con Alicia Sánchez-Camacho, en Catalunya y Rajoy como abanderado principal, quieren llevar a las Cámaras (Congreso y Senado) una moción para que se declaren las corridas de toros como Bien Cultural de Interés General.
Una vez más, el Partido Popular, no acata la decisión de un Parlamento, elegido por la soberanía popular (no confundir) y quiere que otro Parlamento legisle en contra de las competencias atribuidas a las CC. AA.
Visto esto me surgen varias preguntas a los dirigentes populares:
1ª.- En Canarias se prohibieron, a iniciativa del P. Popular les festejos taurinos hace mucho tiempo, concretamente en 1991. ¿Quien del Partido Popular abrió la boca para protestar la resolución del Gobierno Canario? ¿Rajoy, Aznar, Sánchez-Camacho, Aguirre?
2ª.- Ya no es la primera vez que el Partido Popular, no acata resoluciones de las Cámaras Legislativas, bien estatales, bien autonómicas. ¿Debemos creer que el Partido Popular no cree en la democracia representativa de la soberanía popular, ejercida cada 4 años, bien sea autonómica o estatal?
3ª.-Rajoy ha comparado los toros con las carreras de motos. No quiero imaginarme a nadie intentando clavarle unas banderillas a Lorenzo, Rossi, Stoner o Pedrosa. Ni muchos menos un picador a lomos de una superbike, intentando clavarles un puyazo.
Uno se harta de la doble vara de medir del Partido Popular, recurriendo, de forma populista o demagógica, contra la soberanía popular de las Cámaras, (Matrimonios, aborto, estatut, etc) mientras calla o dispara al pianista, en los casos de presunta corrupción en fase de instrucción judicial que les afecta.
Y, como guinda, con los toros nos quieren vender una moto: declararlos como Bien de Interés Cultural General.
¿Es que debe ser obligatorio que nos tenga que gustar la denominada Fiesta Nacional? Soy de la opinión que, donde haya una buena comida, que se quiten el fútbol, los toros y algunos políticos.