No querían ser ingresadas en una residencia
Tres monjas octogenarias se dan a la fuga
Dos monjas francesas de unos ochenta años se han fugado tras negarse a aceptar la orden de un superior de irse a vivir a una residencia para hermanas. La tercera está ingresada en el hospital tras romperse la cadera en la fuga.
Las octogenarias llevaban unos 30 años enseñando en una escuela en el sudeste de Francia cuando se les dijo a inicios de julio que serían trasladadas a unos 400 kilómetros de distancia e ingresadas a una casa para ancianos.
El diario 'Le Parisien' ha informado de que una tercera monja, que también había planeado desobedecer la orden, se recupera en el hospital tras romperse la cadera.
Las dos religiosas han huido al saber de su destino, negándose a abandonar el que es su hogar desde 1964 y ambas se refugian en un piso que les ha prestado una agencia caridad cristiana.
Odile Gaillard, madre superior de la congregación Saint Joseph, ha dicho que una de las monjas se encuentra extremadamente incapacitada por lo que el consejo había tomado una decisión informada tras visitar a las hermanas.
El destino de las monjas probablemente será decidido por una corte religiosa, después de que todas las partes contrataran abogados especializados en derecho canónico.