INTELIGENTES
Andrés Madrid
24/08/2010
10:16
Este calificativo se aplica en los últimos tiempos a instrumentos telefónicos de apariencia atractiva cual si los aparatillos usasen el cacumen por su cuenta y con mayor agilidad que muchos diputados.
Deslumbrados por estos ingenios, la mayoría de los españoles se han mercado el nuevo invento al que solo le falta moler café para cumplir todas las expectativas prometidas.
Sin ánimo de molestar, aclaro que lo inteligente no es el aparato, por muy sofisticado que lo pinten; inteligencia, lo que se dice inteligencia, la de aquellos que los venden y cobran por la conexión una pasta larga que el usuario ignora pues el bicho, por su cuenta, se conecta cuando le da la gana e incrementa la factura del incauto de modo desmesurado.
Quienes han presumido ante sus amistades de teléfono listo, acudirán ahora a lamentarse de lo que cuesta esta sarna que, tal vez con gusto, pica menos.
A esta cuestión añado mi particular visión del ingenioso móvil: Contemplando el teclado de mi ordenador, plagadito de huellas de mis manos, me imagino como hubiera dejado la táctil pantalla del “smarfone”, que le llaman, del invento si hubiera sucumbido a tentaciones de ingenio tan listillo.