Fuera de casa
Xavier Prera
20/09/2010
09:09
Curiosamente, la anarquía, parte fundamental del ADN colchonero, condenó al Atlético en su partido contra el Barça. Hasta el segundo gol de Piqué, los marcajes individuales en el centro del campo habían permitido controlar a los creadores azulgrana.
El Barça sufría, pero la estrategia, ay la estrategia tan despreciada en ocasiones, cambió el partido. Tras el gol, el Atleti se anarquizó, se olvidó de los marcajes y de fijar a Xavi, Iniesta y Busquets. Un regalo para el Barça, que pudo golear de no ser por la falta de puntería y las paradas de De Gea, un portero alto y ágil, cualidades normalmente incompatibles.
Las ligas se ganan fuera de casa. En el Camp Nou los partidos caerán por sí solos, pero es lejos de Barcelona donde se han de sacar las castañas del fuego con juego, sí, pero también carácter.
El Barça de Guardiola ya ha dejado de asombrar, pero no por ello deja de ser eficaz. Comparémoslo con el tenis. Los números uno como Federer o Nadal hay un momento en que parecen invencibles. Ganan y ganan, pero con el tiempo hay rivales que asoman se acercan al nivel.
Este rival es el Madrid, pero también el Atleti, el Valencia y el Villarreal. Como en el caso del Barça, los dos equipos valencianos sacaron tres puntos en estadios extraños. En la medida en que sigan estas victorias lejos de casa hablaremos de Liga igualada. La competición y, sobre todo, el aficionado, lo agradecerá.