Los príncipes
Els miols d'Isidoro
03/09/2010
11:21
Juan Ignacio Balada, además de una buena persona, era un monárquico ardiente que al morir dejó a los Príncipes de Asturias y a sus hijos diez millones de eurazos por si tenían algún tipo de penuria. Lo cual quiere decir que, al que hace las cosas en el océano de la luz y de los taquígrafos, hay que aplaudirle, mientras que a los que se esconden detrás de los bigotes de su benefactor o la bandera institucional hay que meterlos en la cárcel y evitar que sigan mangando al prójimo. Y ahora viene lo bueno. A Don Felipe y a Doña Leticia se les ha ocurrido destinar gran parte de la pasta a crear una Fundación para el apoyo de la Institución monárquica, con lo cual, a los que somos republicanos de vocación, nos han dejado sumidos en una profunda desesperación. Menos mal que el Isidre Cunill ha decido publicar un libro que bajo el llamativo título de ‘Leticia Ortiz, una republicana en la corte de Juan Carlos I’, promete alegrarnos el entrecejo con “revelaciones inauditas sobre supuestos escándalos sexuales, detenciones por asuntos relacionados con las drogas y un gran número de controvertidos sucesos que podrían poner en evidencia la reputación de la futura Reina de España” según revela, y no ponemos ni quitamos puntos ni comas, el diario digital de Julio Ariza, como siempre tan moderado. Como pueden comprender, estamos que no vivimos por leer lo que ha escrito nuestro colega de Interviu para que, con las revelaciones de Stephen Hawking sobre la inexistencia del Dios creador del Universo, podamos afrontar con serena presencia de ánimo la venidera convocatoria electoral en Catalunya
¡Y después los de Sanidad no quieren que seamos hipertensos! ¡Menudo otoño!
Miauuuuuuu…..!