No todo vale
Xavier Gual
08/09/2010
21:37
Se ha hecho esperar, pero al fin ya tenemos fecha para acudir a las urnas. Y ha sido anunciarla para que se desate sin más preámbulos la batalla por el control de la plaza de Sant Jaume. No conviene perder de vista que se trata de una contienda con dos etapas. La primera, la que ahora comienza; y la segunda, la que vendrá la próxima primavera. Es tanto lo que unos y otros se juegan que a uno no le extraña que el retronar de los cañones ya sea ensordecedor. En otros tiempos, la artillería pesada no entraba en liza hasta bien entrada la campaña, cuando la infantería ya sufría el desgaste del cuerpo a cuerpo. Ahora, la guerra es sin cuartel y no entiende de reglas ni de buenos modos. Que Ramón Tremosa, el eurodiputado de CiU, compare al president Montilla con Hugo Chávez puede resultar chocante. Pero que lo sitúe en la órbita del franquismo sociológico raya en el insulto. Tremosa no le hace ningún favor a Convergència lanzando este tipo de diatribas: son impropias de un partido serio, democrático, centrado, responsable y respetuoso. Pero, sobre todo, son innecesarias. Los nacionalistas tienen el camino hacia el Palau de la Generalitat tan despejado que sólo los errores propios podrían volatilizar la amplia ventaja que le otorgan las encuestas. Para las soflamas incendiarias, los partidos disponen de otros instrumentos. He aquí las juventudes, los auténticos boinas verdes de la política. En los tiempos que corren, los ciudadanos quieren, antes que nada, sensatez.