Sensibilidad
Andrés Madrid
02/09/2010
09:31
Ando, en este día lluvioso de un setiembre que se disfrazó de otoño, con el corazón “partío” entre dos sentimientos que, después de muchos años de ejercer el oficio, me persiguen sin piedad y me temo que me voy a marchar de este mundo sin resolver la disyuntiva.
Por un lado, tras ejercer en los años oscuros de la dictadura, defiendo a capa y pluma (nunca usé espada) la libertad del periodista para contar cuanto estime oportuno por molesto que resulte; por otro, me atormenta la idea de, en aras de esa libertad, herir las sensibilidades de quienes puedan resultar heridos por lo publicado, radiado o televisado.
Este fantasma se me apareció anoche cuando Tele5 emitió su trabajo sobre el accidente de Barajas. La cadena ejerció su derecho a poner en antena los contenidos que puedan ser del interés de su audiencia; ejerció su derecho con desprecio de quienes vivieron la tragedia en primera persona y que acudieron a todas las instancias para evitar le emisión.
Debe ser que soy un mal cronista, que no tengo ni tuve los mimbres necesarios para ejercer este maldito oficio, pero mi corazón estuvo del lado de los perjudicados y apagué el televisor pensando en ellos.