Un viaje sin retorno
Manuel Fernando González
05/09/2010
22:34
Me imagino que todo el mundo escribirá que el alto el fuego de ETA es una engañifa, una treta para engañarnos de cara a las elecciones municipales. Seguramente todos los que así piensan tienen razón. Pero uno, aunque sea un avestruz, guarda en su corazón la esperanza de que tanta muerte, sirva, al menos, para que los asesinos admitan su derrota, dejando luego, que la gente pueda votar en libertad, incluso aquellos que defienden unas ideas minoritarias en su propio país. Los etarras tendrán que irse de Euskadi, porque tienen las manos manchadas de sangre y no es justo que convivan con los padres, madres, hermanos, esposas e hijos de los asesinados. Ese será su castigo. Si lo cumplen, seguramente podremos seguir adelante y comenzar de nuevo. Esto no es Irlanda y hay transiciones que no merece la pena repetir, porque, aún hoy, ochenta años después de la guerra civil, seguimos discutiendo y horrorizándonos porque miles de conciudadanos duermen en las cunetas o tras las tapias de los cementerios. ¡Que no haremos con aquellos a los que todavía podemos ver y odiar tanto! Está bien que quienes matan nos digan que no van a hacerlo, ahora solo falta, además, que se vayan para siempre de nuestro lado, a donde nunca podamos encontrárnoslos. O sea, que emprendan un viaje sin retorno.
Manuel Fernando González Iglesias
Editor i Director
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