Habemus primarias
Manuel Cáceres
13/01/2011
11:17
Pues sí, parece ser que finalmente tendremos primarias para designar el candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona en las próximas municipales. Y aunque el proceso que nos ha llevado hasta aquí lo considero lamentable, creo que en el punto donde estamos las primarias son una muy buena noticia.
Y es que las ventajas de las primarias son varias: el primero y más importante es que es la forma más democrática de designar un candidato, mediante el sufragio libre, directo y secreto de los militantes (y simpatizantes, en su caso). Aquí todos los votos valen igual, el del militante histórico y el del que lleva poco tiempo en el partido, el del militante de base y el del que tiene cargos orgánicos y/o públicos, el de quien puede intoxicar filtrando a la prensa rumores interesados y el de quien, como yo, sólo puede expresar sus ideas escribiéndolas y asumiendo su autoría. La segunda ventaja es que la situación actual era inaguantable, con "compañeros" que llevan meses desde la sombra (si lo hicieran dando la cara y con argumentos podría ser respetable) erosionando la figura de Jordi Hereu. Y el tercero es que, gane quien gane las primarias, nadie podrá discutirle la legitimidad obtenida del proceso. Estamos en la era digital, pero las designaciones digitales de los candidatos no son un valor a defender, aunque sea el que practican nuestros adversarios políticos (que encima se ven con corazón de criticarnos). El ganador de las primarias tendrá toda la legitimidad y, además, habrá disfrutado de una proyección mediática importante, como fue el caso de Tomás Gómez en Madrid.
No, la mención de Tomás Gómez no es casual, porque encuentro muchos parecidos en lo que ahora está pasando en Barcelona y las últimas primarias de Madrid. En ambos casos, la dirección quiere cargarse quien ha estado haciendo el trabajo en el territorio en unos tiempos difíciles, con aciertos y con errores, ciertamente, para poner a un (una) paracaidista que no ha desarrollado su trabajo en este territorio, sino en otros, también con aciertos y con errores. La diferencia es que la dirección del PSOE hizo esto cuando había llevado al partido a ganar las últimas elecciones generales, mientras que la actual dirección del PSC nos ha llevado a obtener los peores resultados de nuestra historia, una diferencia no menor, porque nos da pie a dudar, y mucho, de algunos criterios. En ambos casos el argumento, o la excusa, son unas presuntas encuestas que se filtran a conveniencia para intentar predisponer la opinión pública (buscando la profecía autocumplida). Yo no sé si las encuestas existen o no (al parecer se filtran a la prensa como, cuando y en la parte que conviene pero la militancia no tiene derecho a conocer su contenido), pero no está de más recordar que, por lo que se nos ha dicho, las encuestas previas a las autonómicas daban unos resultados aún peores de los finalmente obtenidos (reitero, los peores de nuestra historia), un verdadera derrumbe y todavía es la hora que alguien nos explique porque no se planteó en aquel caso cambiar el candidato, o mejor dicho los candidatos, en plural, y en cambio ahora parece que sea la piedra filosofal.
¿Acabarán estas primarias al igual que las de Madrid? Eso espero, y el tiempo, y los militantes, lo diremos. Lo que sí pido es juego limpio y palabras claras. Que nadie aproveche su cargo, orgánico o público, para manipular el proceso, favoreciendo o perjudicando nadie. Que quien quiera apoyar Jordi Hereu o Montse Tura lo haga, pero hablando claro, haciéndose responsable de su opinión y, si puede ser, argumentándola, diciendo por qué uno o una es mejor o peor candidato/a que la otro/a. Que se acaben las filtraciones interesadas: no quiero leer más aquello de "miembros de la dirección del partido piensan que ..." o "fuentes de la calle Nicaragua dicen que ...". Que cada uno piense y sobre todo diga lo que quiera, pero que no se esconda y dé la cara (y el nombre). Que no se nos vendan motos del tipo: "ay mira, alguien casualmente ha pensado que podría ser candidato y preguntó qué había que hacer" después de meses preparando el terreno, que esto no se lo cree ni mi hijo de tres años . Que no se intente descalificar a nadie diciendo que es el candidato o candidata del aparato (con connotaciones despectivas), como algunos están intentando con Jordi Hereu. Más que nada porque a mí me cuesta aceptar que yo, que llevo la tira de años trabajando a nivel de agrupación (trabajo que me encanta pero que tiene poco reconocimiento) gratis et amore sea el aparato y en cambio no lo sean compañeros y compañeras que llevan décadas viviendo de, por y para la política, con cargos orgánicos y/o públicos del más alto nivel, cuando además resulta evidente que, si fuera por ellos, Jordi Hereu no sería candidato, que si lo acaba siendo será por culpa los militantes, no de ningún aparato.
¿Seremos capaces de hacerlo bien? Si lo somos, tenemos una oportunidad, si no, continuaremos de derrota en derrota hasta el desastre final.