Antoni Sansalvadó. Presidente del Banco de Alimentos de Barcelona
"Antes aumentaban los pedidos por la inmigración pero ahora por el paro"
10/02/2012
10:49
Isabel González Álvarez.- Antoni Sansalvadó nació en Barcelona el 20 de julio de 1939. Es Doctor Ingeniero Industrial ETS II B (1964) y PDG de IESE (1972). Posee una amplia experiencia profesional en el sector empresarial. Actualmente es el Presidente del Banco de Alimentos de Barcelona.
--¿Cuáles son los objetivos principales de los Bancos de Alimentos?
--Los Bancos de Alimentos nacieron en Arizona hace 40 años viendo que se destruían alimentos o se tiraban y que podrían haber sido aprovechados como alimentos comestibles. Cuando digo perfectamente comestibles me refiero a que cumplen todas las reglas sanitarias, es decir, que no estén caducados, que estén en perfecto estado y en definitiva, que sean comestibles pero no comercializables. Existen estos alimentos porque a veces los fabricantes hacen un pedido que les han encargado y resulta que fabrican en exceso, también pueden haber defectos de etiquetado, restos de promociones o cuando está próxima la fecha de caducidad. Así, vieron que hay entidades que tiran alimentos y personas que los necesitan, entonces montaron la idea de Banco, un organismo que hiciera de puente. El Banco de Barcelona fue el primero que se montó en el Estado Español. A las empresas se les ha de hacer ver que podrían aprovechar estos alimentos aunque cada vez lo hacen mejor. Pero la realidad es que a los vertederos siguen llegando mucha cantidad de alimentos, que en algún momento de su cadena de fabricación se podrían haber aprovechado.
--Según un estudio de la FAO los europeos tiramos 280 kg de alimentos al año a la basura. ¿Cree que tanto las personas como las empresas tienen que acabar de concienciarse de todo el despilfarro de alimentos que producimos?
--Las personas a veces sí que cuando compramos lo hacemos en exceso. Compramos más de la cuenta, lo guardamos en la nevera, se pasa y lo acabas tirando a la basura. De la idea de derroche hemos ido tomando conciencia en los últimos tiempos, antes no pensábamos, no pensábamos que hay gente que lo necesita y que lo puede aprovechar. A mí también me impresionaron los 280 kg, hay países como es el caso de Inglaterra que tiran mucho más que otros. Yo creo que tenemos que hacer un cambio, nos hemos de concienciar porque es un producto primario, el de mayor necesidad. Por lo tanto debemos evitar que esto se malgaste. Y, como he dicho, ahora también lo vemos más porque vemos la necesidad que hay, en algunos momentos de bienestar no nos hemos fijado pero ahora que vemos como la gente va a la basura a buscar sí lo hacemos.
--¿El Banco de Alimentos se ha visto afectado por la situación de crisis actual? Porque a pesar de esta situación, durante los primeros nueve meses de este 2011 han recogido un 16% más de alimentos que el año pasado...
--Nosotros hemos recibido un 16% más porque las empresas han sido más sensibles y también por recaudaciones que se han hecho donde las personas han aportado alimentos. Pero es que la demanda ha crecido mucho.
Nosotros desde finales de 2009 a principios de 2010, que es cuando la crisis explotó, hemos doblado. Nosotros podemos crecer pero no llegamos al alcance del crecimiento de la demanda.
Es por ello que nos hemos impuesto el objetivo de crecer más. Siguiendo con lo que decíamos antes de la idea de evitar el derroche se ha añadido después una misión nueva de los Bancos de Alimentos de toda Europa: es ser el instrumento para conducir la solidaridad de las personas, de la sociedad civil que compra alimentos y los da a los Bancos.
--Las entidades receptoras de vuestra ayuda han aumentado en 26 respecto al año pasado. Pueden hacer frente a todas las peticiones de ayuda que reciben?
--Nosotros reflexionamos sobre ello, si en un momento determinado no tomar ninguna entidad más. Reflexionamos y pensamos que también debe haber solidaridad en este nivel, por lo tanto, nosotros seguimos admitiendo entidades. ¿Cómo lo hacemos? Cuando una entidad pide alimentos, lo que hacemos es ir a visitarla y una vez al mes se hace una reunión con unas entidades que tienen experiencia, personas del Banco y a veces también del ayuntamiento o de los servicios sociales de la Generalitat para hablar sobre la admisión de más entidades.

--¿La previsión para el año próximo es que el número de entidades y personas que piden su ayuda aumente?
--Ya sea por entidades o por número de personas no bajará y me temo que aumente. En los últimos meses no ha aumentado con la tendencia que venía aumentando, pero no se baja. Uno de los principales motivos de este crecimiento es el paro. En una época anterior había sido la inmigración pero ahora no, al contrario.
--Entre algunos de los programas e iniciativas que llevan a cabo encontramos el Programa Escuelas. ¿Nos puede explicar en qué se basa?
--Es un programa que surgió ya hace 4 o 5 años y consiste en que un grupo de voluntarios, si la escuela quiere, va y hace una charla a grupos de chicos a partir de los 12 años aproximadamente. Un día ellos hacen de voluntarios y mueven a toda la escuela a que lleven alimentos. Normalmente se dirige a alimentos que sean fáciles de llevar de casa, como un paquete de lentejas o de arroz. Después, si quieren, los más grandes pueden venir un día al Banco y hacen de voluntarios en el almacén. Se dedican a preparar los lotes para las entidades.
--¿La respuesta de las escuelas y los alumnos ha sido positiva?
Sí. De momento este último año ya han venido 110 escuelas. En total habrán colaborado más de 30.000 chicos y se han recogido alimentos del valor de casi 40 toneladas. Pero no sólo está bien por el hecho de recoger alimentos sino también para ir creando la cultura de solidaridad y del no despilfarro. Los chicos son muy receptivos, muy solidarios. Lo que pasa que a veces los tenemos aislados y creo que es muy bueno hacerlos conscientes. La conciencia de la dimensión que esto tiene, sin hacerles angustiarse pero siendo realistas creo que también es una función que hay que hacerla.
--El programa de alimentos de la UE para este 2012 prevé reducir la inversión de los 74 millones de este año a 18 para el año que viene... ¿cómo se afronta eso?
--Sí, eso es un tema muy preocupante. La UE tiene un programa que destina 500 millones de euros para materia prima de alimentos. Hasta ahora la idea principal era comprar los excedentes agrícolas que hay y, como a veces no se cubría los 500 millones, porque no había tantos excedentes, con el resto se compraba materia prima de alimentos en el mercado. Ha habido países que son Alemania, Dinamarca, Países Bajos, Inglaterra que se han opuesto a que se compre alimentos que no sean excedentes, no admiten que el resto se pueda comprar. Se ha hecho mucha presión, incluso en el Parlamento Europeo se ha ganado, pero Europa funciona de una manera que por mayoría se puede decidir un tema pero luego si las comisiones no lo aprueban no sale adelante. No sé cómo acabará, nosotros ya lo tenemos pensado y hemos hablado con el Ministerio de Agricultura y Bienestar Social de la Generalitat para intentar cubrir una parte de lo que no recibiríamos de Europa.

--El ministro sueco Eskil Erlandsson dijo al respecto que "es un problema nacional que debe resolverse a nivel nacional..."
--Sí, claro. ¿Pero actuamos así con los temas de los bancos? O cuando hay problemas en la banca todo el mundo dice: ¿debemos ayudar a los bancos sean del color que sean? Creo que antes está esta pequeña ayuda para estas necesidades que además es un proceso muy directo y con mucho rigor. Por otra parte, yo tengo otro argumento y es que estos millones de kg de alimentos que se repartieron en España, se fabricaron y eso ha hecho hervir la economía.
--¿Cuál es la valoración de lo que ha sido este 2011 para el Banco de los Alimentos?
--El 2011 ha sido un año difícil para todo. La empresa mediana y pequeña si no tiene un cierto apoyo de los bancos es difícil que vaya funcionando y muchas han abandonado. Hay más paro y hay mucha más dificultad en temas de formación. En nuestro caso, como es la primera necesidad que detectas pues también ha sido un año difícil.
Entrevista facilitada por la Associació Comarcal de Premsa Gratuïta (ACPG)