Robles, la 'enemiga' de Garzón, se aparta de las deliberaciones sobre su suspensión
Agencias.- La vocal del CGPJ Margarita Robles ha decidido apartarse voluntariamente de las deliberaciones sobre la posible suspensión de Baltasar Garzón después de que el juez de la Audiencia Nacional la recusara por haber demostrado, a su entender, una "enemistad manifiesta" hacia él.
Robles ha decidido abstenerse a través de un escrito en el que niega tener una "enemistad manifiesta" con Garzón pero admite que ambos coincidieron en la cúpula del Ministerio del Interior en los años 90.
De forma complementaria, la Comisión Permanente del CGPJ ha decidido paralizar el expediente abierto al juez de la Audiencia Nacional hasta que se resuelvan las otras dos recusaciones solicitadas por el magistrado, en concreto la de los vocales Gema Gallego y Fernando De Rosa, vicepresidente del Consejo.
En la reunión mantenida esta mañana, la Comisión Permanente del órgano de gobierno del Poder Judicial ha dado traslado a estos dos vocales afectados del escrito presentado el viernes pasado por el juez Garzón.
Será el Pleno del CGPJ, fijado para el próximo 24 de marzo, quien deberá decidir sobre las recusaciones del juez. Además, este órgano deberá nombrar a un sustituto para Robles en el seno de la Comisión Permanente de cara a las deliberaciones sobre la posible suspensión de Garzón.
Una vez se resuelvan las recusaciones, el Consejo volverá a activar el expediente abierto al juez Garzón por las tres causas abiertas contra él en el Tribunal Supremo. El caso podría ser tramitado tanto por la Comisión Permanente como directamente por el Pleno del órgano de Gobierno del Poder Judicial.
Enemistad manifiesta
En el escrito de Garzón, además de acusar al PP de estar detrás de la "cruel campaña de desprestigio" que le ha llevado al borde de la suspensión, el magistrado solicitaba la abstención de De Rosa, Robles y Gallego por haber demostrados una "enemistad manifiesta" hacia él. Además, Garzón anunció que, de no abstenerse, pediría la recusación formal de los tres vocales.
En el caso de De Rosa, Garzón aseguraba que le une un "vínculo de lealtad" y una "amistad íntima" con el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, lo que le priva "de la objetividad necesaria" para decidir sobre su suspensión.